Tal vez por ahora, sólo por ahora no podré cambiar el mundo. Pero lo que más me importa es que el mundo no me cambie a mi...

lunes, 20 de septiembre de 2010

¿Qué estamos celebrando?

18 de septiembre de 1810, Primer cabildo abierto. Este hecho se considera el inicio de nuestro proceso emancipador, en dicha ocasión intelectuales criollos de la época rechazan al nuevo rey, jurando fidelidad al rey español. El proceso que le sigue a esta primera junta, fue liderado en todo momento por un pequeño grupo, una elite de aristócratas que siempre estuvo pensando en sus intereses, en  alcanzar el poder eliminando así por completo la influencia de los peninsulares. Pero también existían otros actores sociales de importancia para la época, los mestizos e indígenas que por esos años se veían desplazados ,dominados por las clases superiores, que los explotaban y usaban como cualquier cosa. 
18 de Septiembre de 2010. Ya han pasado 200 años y la situación es parecida. Es cierto, los alcances tecnólogicos y económicos a los que hemos llegado son de grandes magnitudes, la economía mundial se ha conectado con la globalización, y el nivel de vida a mejorado. Pero de qué nos ha servido? Aún vemos, tal como en la época de independencia, la explotación obrera, la falta de oportunidades, la discriminación racial y muchos males que han acompañado toda nuestra historia. Vemos como familias enteras sufren por hambre, luchan por sobrevivir y se esfuerzan para no ser desechadas por este cruel sistema. Hemos visto a lo largo de estos 200 años como nuestros antepasados y pueblos originarios son víctimas de injusticias, de desprecios y malos tratos provenientes de todos nosotros. Hoy, por ejemplo, somos testigos nuevamente de como el pueblo Mapuche lucha contra represiones y olvido del estado. Es vergonzoso y triste ver como nuestros compatriotas y hermanos mapuches mueren de hambre y no logran tener respuesta alguna. ¡No podemos seguir así! No podemos seguir dejando que estas cosas ocurran, debemos darnos cuenta de los intereses de fondo que tienen las clases sociales que dominan este país, que por cierto siempre ha sido la misma, aquella que sonríe dulcemente y hace lo que sea necesario para obtener poder.
Las condiciones que se encuentra el verdadero pueblo chileno son críticas, mientras diputados, senadores y el mismísimo presidente gozan de una vida espectacular, existen chilenos que luchan cada día contra la adversidad, existen jóvenes que ven una y otra vez como las puertas se les cierran en su cara, niños que no pueden optar a una verdadera educación, mujeres que son humilladas al sol, y miles de hombres que sufren con sus manos heridas. 
Es triste ver lo mal que estamos, es triste ver como 33 hombres de esfuerzo, 33 luchadores, sí, 33 Mineros son víctimas de una situación laboral peligrosa, en que exponen su vida y pueden llegar a perderla en cosa de segundos. Vimos como quedaron enterrados estos 33 guerreros, pero vimos también como con una fuerza nunca antes vista siguieron vivos, peleando contra todo y saliendo adelante una vez más. Hombres que nos dieron una lección de grandeza, hombres que pusieron en el tapete nacional lo mal que es tratado el obrero y las indignas condiciones de trabajo.
En este bicentenario, más que celebrar, debemos sentarnos y echar un vistazo a nuestra  nuestra historia, identificar nuestros errores y proponer cambiarlos, mirar hacia adelante y luchar por que cada día nuestro Chile sea un mejor lugar, en que las injusticias que se arrastran por años desaparezcan. Tenemos la oportunidad de soñar un nuevo Chile, en nuestras manos está la llave que abrirá nuevas puertas, y podemos lograr que esas puertas no se cierren nunca más...

No hay comentarios:

Publicar un comentario